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6 ene. 2018

Navidades en Paris


Estas Navidades han sido muy, pero que muy especiales.

Siempre les cuento las peculiaridades de viajar con niños y aunque de este viaje también quiero contarles algunas de estas curiosidades y hablarles del itinerario que seguimos, les diré que me reservo la novedad más importante de nuestras vacaciones, de la que les venía avisando por redes sociales, para el final del post.

DÍA 1:
Llegamos a París el 20 de Diciembre, al aeropuerto de Orly, y cogimos un taxi para 5 personas, que nos costó 50€, más rápido que el "bus" y más práctico para quienes viajamos con equipaje y niños.

Nos quedamos en el Hotel Ibis Paris 17 Clicly Batignolles, que en cuanto a ubicación y limpieza he de decir que está bastante bien, pero en cuanto a espacio, las habitaciones son bastante pequeñas, si como nosotros no vas a pasar mucho tiempo en el hotel pues nada preocupante.

Alojamiento a parte, la colina de Montmartre fue nuestro primer destino, y aunque cuando llegamos ya había oscurecido a pesar de no ser más de las 17:00, aún así la Basílica de Sagrado Corazón nos pareció preciosa y las vistas desde lo alto espectaculares.


Para ser el primer día nada mal, tocaba volver al hotel para bañarnos y relajarnos, con previa parada para comprar la cena.


DÍA 2:
Nuestro segundo día se nos hizo corto.

Comenzamos yendo a la Catedral de Notre Dame donde a pesar de ya haber estado hace años sentí un vuelco en la barriga cuando nada más llegar empezaron a sonar las campanas. Simplemente majestuoso, emocionante. Mi padre y yo entramos a ver el interior, los demás al ver la cola prefirieron quedarse por los alrededores, pero la verdad es que se movía bastante rápido.

De ahí nos fuimos al Museo del Louvre, donde se nos fue el día. Si les gusta el arte creo que deben reservar un día entero para el Museo, fue algo estresante estar corriendo en lugar de disfrutar de cada obra, pero no teníamos más tiempo. Salimos buscamos el primer sitio de comida rápida y volvimos al hotel.
Por cierto, si van en Metro con niños y los llevan en carro, nunca hagan caso y pasen el carro por la puerta en vez del torno, no validamos el tiket porque nos abrieron la otra puerta para que pasáramos con el carro y al salir del metro los mozos de seguridad nos multaron por no tener ese boleto validado.


DÍA 3:
22 de Diciembre.

Desayunamos en Café de la Paix y visitamos las Galerías Lafayette, los niños hacen colas en sus escaparates para ver pequeñas obras con títeres, no se si sería algo exclusivo por Navidad o si es todo el año.

Rápido fuimos al punto de encuentro y comenzamos la excursión a pie que teníamos contratada con Civitatis. Les recomiendo si van con los días contados hacer al menos una excursión programada, te cuentan un montón de anécdotas interesantes sobre la ciudad, y nosotros sentimos que exprimimos a tope el día.

Vimos Opera Garnier, Plaza Vendome, paseamos por el río Sena y alguno de sus puentes, como el Puente Nuevo, donde colgamos nuestro propio candado del amor. Atravesamos los Campos Elíseos dónde hicimos una pequeña parada para tomar algo caliente y nos contaron el por que París está lleno de cuervos, y es que al parecer los crían para que limpien la ciudad de la superpoblación de ratas con la que conviven, y muchas otras curiosidades, pero a mí la duda de los cuervos es que me tenía intrigada. Volvimos a pasar por e Museo Louvre, esta vez sólo por su exterior para ver las famosas pirámides y acabamos en La Catedral de Notre Dame donde nos despedimos y fuimos a comer al Barrio Latino, de lo mejor que comimos, durante nuestra estancia, tanto en relación calidad precio como en cuanto a variedad.









Fin de la jornada, regresamos al hotel a descansar.


DÍA 4:
Hoy es el cumple de mi mejor amiga y aunque no lo pasemos juntas esos 30 añazos se han celebrado antes de coger rumbo a París, aún así un brindis parisino por ella caerá.

Después del día tan completito de ayer hoy sólo puede ir a mejor. 

Nos bajamos en el Boulevard de Clichy y volvemos al distrito XVIII para, esta vez de día, visitar Montmatre.

El exterior de Moulin Rouge ya te hace viajar en el tiempo, de ahí colina arriba pasamos por la Casa de Van Gogh y el Palacio de Dalida y disfrutamos de los encantos del barrio y su arquitectura.







Buscando un sitio donde poder ver el clásico Madrid-Barcelona encontramos el Clichy´s Tavern, restaurante muy acogedor donde decidimos hacer una parada para almorzar tranquilos. Nos relajamos un poco para cargar pilas y volvimos a ponernos en marcha porque habíamos contratado la excursión nocturna al París de las luces.

Comenzamos en la Plaza de la Ópera y salimos hacia la Academia Nacional de Música, donde nos contaron que hay de cierto en la famosa obra de "El Fantasma de la Ópera", seguimos hacia la Iglesia de la Madeleine, el Gran Palacio, Puente de Alejandro III y terminamos con las vistas de la Noria encendida y la Torre Eiffel de noche, sumado a todas las historias como las conspiraciones sobre la muerte de Diana de Gales al cruzar el túnel del Puente de las Almas o como los parisinos se hacían con regalos de todo el mundo como el Obelisco de Ramses II y probablemente algún sitio que me esté dejando atrás.





Otro día estupendo.


DÍA 5:
¡Ya es Navidad! y aquí se siente diferente pero se ve todo tan bonito. Hoy nos vamos de ruta por nuestra cuenta de nuevo pero teniendo en cuenta que tenemos reservada la cena en el Hotel a las 20 y no podemos alargarnos mucho.

Visitamos la Catedral de los Inválidos, la Escuela Militar y no conseguimos ver la Estatua de la Libertad aunque queríamos. Rápido seguimos hacia la Torre Eiffel que aunque anoche vimos su iluminación de noche hoy queremos subir y la guía nos dijo ayer que se formaban muchísimas colas.
Así fue, no se equivocó pero valió la pena, que si valió... con sorpresa incluida, la desvelo al final.




Al bajar visitamos los Mercados de Navidad, donde aprovechamos para almorzar. Subidón de espíritu Navideño.
Vuelta al Hotel para prepararnos para la cena que la contratamos en el Restaurante del Hotel porque ellos no tienen tanta tradición navideña, en cuanto a la cena y el compartir familiar, como nosotros y nos costó bastante encontrar sitio. Aún así de las pocas cosas que extrañamos de nuestras costumbres. Nuestra cena de Navidad familiar deja el listón mucho más alto, nuestra gastronomía no tiene nada que envidiar a los franceses creo yo.


DÍA 6:

25 de Diciembre.

Toca volver, y que pena. Se ha hecho demasiado corto.

Desayunamos en un Starbucks y nos vamos al Arco del Triunfo que no podemos marcharnos sin verlo de cerca.
Visita rápida y volvemos a hotel que a pesar de que dejamos todo listo anoche no queremos que se nos haga tarde. Contratamos un taxi y nos lleva al aeropuerto. Orly le decimos y cuando ya vamos a embarcar nos dicen que no, que es Charles de Gaulle. Sudores fríos y sin creérnoslo a correr, ninguno revisamos el aeropuerto y dimos por hecho que nos íbamos por donde habíamos ido y ¡ERROOOOR!

Con las prisas me partí el pie, pero no fui consciente hasta llegar a Las Palmas que ya no soportaba el dolor. Por suerte pudimos llegar a tiempo al avión, esta vez en güagüa. Si no hubiesen sido otros 1000€ en billetes.

Pero bueno pese a esta metedura de pata, nunca mejor dicho, ha sido un viaje increíble, sin duda para repetir, y es que ahora si les cuento que...¡Hemos vuelto comprometidos!
De manera totalmente inesperada mi chico, con la ayuda de nuestro pequeño, me ha pedido matrimonio en la Torre Eiffel. Ha sido un momento mágico de esos que guardaré en el carrete de mi memoria para siempre.

En Navidad, en la ciudad del amor, con unas vistas privilegiadas, y junto a mi pituso ¿Que más se podría pedir?

Después de este bombazo yo creo que cualquier cosa que les cuente está de más. Así que hasta el próximo post.

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